Sistema de trasporte masivo
Febrero 21, 2008 por darioperezb
Aún recuerdo como me horroricé con las escenas de las primeras películas Nazis que vi en la televisión cuando estaba pequeño. Las imágenes de personas empacadas a la fuerza en un vagón de un tren donde tenían que soportar un viaje de varios días para llegar a los campos de concentración. Me asfixiaba la sola perspectiva de estar acorralado por otras personas sin poder moverme libremente, sin poder respirar aire fresco y sintiendo el calor de la respiración de algún desconocido sobre mi cuello o espalda, aún hoy la sensación de que alguien me respire encima me resulta intolerable.
Esta tarde, al salir de mi lugar de trabajo, volví a ver la misma tortura Nazi, ahora real y legal. Un famoso call center provee a sus empleados de trasporte hasta las afueras de sus instalaciones, le ha adaptado puertas a grandes contenedores y allí empaca cientos de personas que, por un miserable sueldo, se resignan a ser miembros de un hato. El contenedor es enganchado a un camión que lo traslada hasta un sitio donde el trasporte público los somete a lo mismo, con la diferencia de que ahora deben pagar.
Unos cuantos años atrás la visión de Matrix, como cuento de ciencia ficción aterrorizaba a muchos. La idea de un gran organismo que nos hiciera creer que vivimos en un mundo de fantasía mientras se alimenta de nuestra fuerza vital, simplemente no podía ser posible. Años después me doy cuenta que Matrix ya existe, se llama economía. Con el cuento del desarrollo económico y la excusa del bienestar general, la sociedad se nutre de la sangre de sus individuos que creen estar construyendo una vida mejor, creen vivir en un mundo feliz.
Si no hay desarrollo económico no tendremos dinero para comprar aquellas cosas que antes no necesitábamos pero que ahora son tan importantes. Si hay desarrollo económico podremos comprar todas aquellas lindas y novedosas cosas que no tendremos tiempo de disfrutar porque siempre hay otras cosas nuevas que comprar. Una nueva casa, un nuevo automóvil, el más reciente iphone; estas cosas nos excitan tal como cualquier droga pero nos hacen, igualmente dependientes, estas cosas simulan la felicidad.
Nuestra Matrix, sin embargo, está mal construida, aquí no todos viven felices, aquí no todos pueden comprar juguetes que les simulen la felicidad, algunos no pueden ni comer o entregan todo su esfuerzo por un plato de lentejas dejando en el camino su dignidad.
¿No será el momento de volver a lo simple? ¿Podremos sacrificar dinero por la perspectiva de tener vida?




Las cosas simples alimentan el alma y el corazón, por lo menos a mí, pero diariamente el mundo es más complicado y hostil entonces uno se va dando cuenta que sin dinero no se vive, que todo es caro, que todo sube cada día y que ello complica nuestra existencia, hasta el punto de quitarle simplicidad a la vida.
I envy you people, this thing in not for sale (yet) in my part of world
What I meant from thing was Apple IPhone, I am awaiting anxiously for its release.
desgraciadamente el dinero es el que mueve el mundo… no cambiara nunca… y como la vida es corta pues a aprovechar
Rico sería volver a lo simple, a tomarse cafés con pan o comer galletas de chocolate para calmar el hambre y las ansias. Antes de Matrix, en 1932 Aldous Huxley se adelantó a nuestra época y escribió “Un mundo feliz”. Cada vez que pienso en esta vida no dejo de ver a los demás como unos Alfas, Betas, Gammas, Deltas y Epsilones viviendo una vida que les tocó vivir. Ahora nos falta que para que realmente sintamos que vivimos en un “mundo feliz” nos den Soma en las lentejas y en los frijoles para evadir nuestros pensamientos y crearnos una sensación de satisfacción con lo que hacemos. ¿Hasta qué punto nos podemos resistir a consumir y seguir siendo “nativos”?
^Como siempre, hay un bla bla bla bla que no dice nada y nadie quiere leer, jajaja.
Respecto a lo que escribes tengo cuatro opiniones:
1. Creo que viajar en un bus colombiano no se compara con ir en un vagón hacia un campo de concentración. Si vas en el primero al menos sabes que te diriges a casa y eso es un alivio. Pero te entiendo el símil.
2. No estoy de acuerdo con lo que pasa en Matrix, una gente buscando una libertad de mierda que los condena a una vida gris. El mundo que ofrecía la matrix, aunque artifical, era único y verdadero, al no conocer el más allá de la situación, la vida como tal era perfecta y no había necesidad de complicársela. Pero luego está eso de la esencia y decidir por nuestra cuenta. Ahí encaja lo que dices, ¿qué tanto podemos decidir?
3. Lo simple está presente en la cotidianidad porque siempre está en nosotros, la clave es no dejarlo pasar desapercibido. Cuando vamos a cine, nos comemos una banana, vemos Boston Legal, Friends, Alejo y Valentina…, comemos pizza donde el señor gruñón, tomamos café donde las bettinas, cervecita en el Asterión, comemos empanaditas “de a la vuelta” y más y más. Tantas cosas que suman más que el trabajo y sus largas jornadas.
4. Un abrazote y un besote. De nuevo, gracias por los sueños. Mua.
¡Hey! Toc, toc. Deja la vagancia, escribe alguito.
Estoy trabajando 18 horas al día…. en la noche tengo el cerebro apagado para cualquier actividad intelectual. Me desatraso este fin de semana. Gracias.
Okok, te mando un beso y un abrazo para la actividad onírica.