Pienso y Existo

noviembre 16, 2007

Albañiles del subdesarrollo

Filed under: Pensamientos — Wilmar Perez @ 8:16 am
Tags: , ,

Las poblaciones colombianas tienen una característica muy pintoresca: siempre parece que estuvieran en construcción o, como se dice popularmente, “en obra negra”.  Barrios y edificios con pocos meses de construidos, exhiben con desafío una hilera de adobes recién puestos o, simplemente, las casas y edificios dejan salir sus entrañas de  hierro sin el menor pudor.  Lo mismo se ve en las carreteras y en las grandes obras de infraestructura donde casi siempre se está haciendo un remiendo, rellenando un hueco, tapando una filtración o removiendo los escombros del último derrumbe.  ¿Será que de la misma forma nuestro tejido social es el producto de tareas a medio terminar y esperanzas de construcción de futuro sin metas definidas? 

 Nos asombramos cuando viajamos a Europa o Norte América, comentamos positivamente su organización y elogiamos lo hermosos que se ven sus jardines.  Pasamos de los edificios blancos y rosados, que caracterizan las poblaciones mediterráneas, a  las construcciones ricamente adornadas de Paris, Londres o Viena.  Destacamos las zonas verdes de Canadá o las superlativas autopistas de Estados Unidos.  Nuestros ojos llenos de ganas se deleitan con tales maravillas y sólo acertamos a desear que Colombia pudiera lucirlas de manera similar.  Luego nos consolamos y justificamos con pensar que somos un país en desarrollo y que no tenemos el dinero del G8.  

Pensar que no tenemos recursos económicos para desarrollar una infraestructura de calidad coherente con las necesidades económicas del país, es el camino más fácil, pero también el más resignado. Más allá de la realidad del dinero, está la mentalidad del pueblo y sus dirigentes que ya se acostumbraron a vivir con los calzones rotos porque los de buena calidad que no se deterioran tan pronto son más costosos.  Hasta hace un mes la Nación manifestaba con vehemencia que no había recursos económicos para enfrentar una obra de la envergadura del metro de Bogotá, sin embargo los virajes políticos hicieron que como por arte de magia resultara que en realidad si hay disponibilidad recursos en el mediano plazo. ¿Será que el potencial electoral se puede invertir en acciones de ECOPETROL y de ahí sacar plata para financiar el metro? 

Europa recibió enormes sumas de dinero después de la Segunda Guerra Mundial y se reconstruyo, literalmente, de las cenizas hasta llegar a ser en escasos setenta años, la que muchos consideran, la meca del diseño arquitectónico urbano. Sumas muy similares recibieron Brasil, Argentina y México unos años después, sin embargo, éstos invirtieron una pequeña parte en infraestructura y malgastaron el resto, ahora como resultado, aún su deuda externa es una pesada carga que, como pesado lastre, les impide salir completamente del subdesarrollo. Aún así, la mayoría de los latinoamericanos reclamamos ayudas internacionales para salir del subdesarrollo, sin detenernos mucho a pensar si lo podemos hacer nosotros mismos. 

Los gobiernos colombianos no han construido el país con visión transdisciplinaria y holística sino con la corta mirada de un albañil que, sin ánimo de irrespetar a las nobles personas que ejercen esta profesión, no va más allá de pegar adobes y procurar que estos se vean firmes hasta recibir el dinero de la obra. Cada dirigente ha hecho sus obras de tal manera que resista durante su periodo de gobierno y el subsiguiente, por supuesto, para evitar molestias por investigaciones de los entes de control.  

Atrevámonos a cambiar las cosas y forjar metas claras para la construcción de infraestructura que le sirva al país y no a una administración. Construyamos las casas hasta al final y no con remiendos, cada día tiene su afán, así que llegado el momento se harán las adiciones del caso.  Exijamos responsabilidad en los gobernantes y no vendamos la conciencia por obtener un contrato favorable con algún ente estatal. Construyamos una sociedad y el futuro de la misma, no 10 minutos de caviar pasajero que ni satisface ni perdura.

Anuncios

2 comentarios »

  1. A Colombia lo que le falta son proyectos de país, no proyectos de partidos o sectores.

    Es muy gratificante el ejemplo que nos dio la actual administración de Medellín al plantear un proyecto de ciudad a largo plazo. Que sin duda tenía riesgo de perderse si un partido con ideas diferentes asumía el poder, pero que hoy con la elección de Alonso Salazar tendremos la esperanza de ver continuidad.

    Lo que más me gusta de los proyectos actuales en Medellín es que su continuidad, en gran medida, está dada por la apropiación y el compromiso que los ciudadanos hagamos de ellos.

    Finalmente, reslato también el concepto de educación que se le ha dado a este proyecto de ciudad. Ha sido el eje transversal a todas la obras, urbanísticas y sociales. Durante muchos años hemos dicho que el problema de nuestros países es que sus habitantes no están educados. Pues bien, ahora tendremos la oportunidad de saber si ese era el remedio a la enfermedad.

    Comentario por catalinatrujillo — noviembre 17, 2007 @ 11:38 pm | Responder

  2. Yo creo que podríais levantar vuestro país si tuviérais más información de la situación actual fuera de vuestras fronteras, y me refiero, información para todos, no sólo para unos pocos.

    Por ponerte un ejemplo, gente que viene huyendo de estas miserias, se afinca en España, en Barcelona, concretamente que es donde yo vivo. Y acaba hacinada en la parte más pobre de la ciudad, porque si los que llevamos años aquí años, subsistimos como podemos, imagínate cómo lo hacen los recién llegados y más con el agravante de ser de otro país.

    Los alquileres, ante tanta demanda y ninguna protesta de estas gentes tan necesitadas, se disparan, y donde debieran vivir cuatro personas, acaban viviendo dieciséis. Edificios viejos, con cañerias de plomo, grietas, humedades, todo tipo de plagas de insectos y roedores, basura, poca luz. Esas son las condiciones de las casas que alquilan, hay zonas enteras que da miedo transitar. En ellas viven las gentes más pobres de la ciudad y los extranjeros con menos recursos. Un montón de culturas confluyendo en un innecesario caos.

    Esta es la realidad que tienen que saber todos los que tienen o quieren abandonar el país en el que residen. Cierto, las grandes ciudades poseen arquitecturas impresionantes, pero en todas las urbes, existen cloacas, no debemos olvidarlo. Detrás de todo esto, por supuesto, nuestros gobiernos, que no hacen nada positivo y realmente efectivo para cambiar esta situación.

    No se cómo se construye un país, pero sí sé cómo se destruye, lo veo a diario.

    Saludos.

    Comentario por Nina — noviembre 26, 2007 @ 5:30 pm | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: